El intendente de Esteban Echeverría volvió a acercarse al gobernador en una nueva etapa del PJ bonaerense, con La Cámpora fuera de la conducción partidaria y con la mira puesta en el futuro electoral del peronismo.
El acercamiento entre Fernando Gray y Axel Kicillof empieza a modificar el mapa interno del peronismo bonaerense. Luego de estar alejado del partido provincial por sus diferencias con La Cámpora, el intendente de Esteban Echeverría volvió a integrarse al espacio desde que Axel Kicillof asumió la conducción del PJ bonaerense, en una nueva etapa dentro del partido.
Gray había sido uno de los dirigentes más críticos del esquema de conducción ligado a La Cámpora y cuestionó en distintos momentos el peso de la organización dentro de las decisiones del peronismo provincial. Ahora, con un nuevo escenario interno, el jefe comunal aparece más cerca de Kicillof en una búsqueda de ampliar la base política del gobernador y fortalecer un armado con mayor presencia territorial.
El movimiento también se interpreta en clave nacional. Kicillof busca sostener su espacio en la provincia de Buenos Aires como una base política y electoral de cara a las presidenciales del año próximo. La provincia, por su peso en el padrón nacional, aparece como un territorio central para cualquier estrategia del peronismo hacia el futuro.
En ese esquema, Gray puede ocupar un lugar relevante: un dirigente con experiencia de gestión, vínculo con intendentes del conurbano y una identidad propia dentro del peronismo. Su acercamiento permitiría al gobernador sumar sectores que durante los últimos años mantuvieron distancia con La Cámpora y avanzar en una construcción más amplia.
La interna del peronismo bonaerense continúa abierta. Mientras Kicillof busca consolidar liderazgo y transformar la provincia en el principal sostén electoral del espacio, los distintos sectores comienzan a posicionarse para una nueva etapa donde estará en juego la conducción política del oficialismo de cara a los próximos desafíos.











