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Economía

La morosidad golpea el AMBA: los jóvenes son los más endeudados y las billeteras concentran el problema

Hace 18 horas

La deuda de las familias se disparó en el AMBA, con tasas de mora que superan el 30% en varios municipios. Los menores de 30 años aparecen como el grupo más comprometido, mientras crece el uso de crédito digital.

La morosidad de las familias alcanzó niveles críticos en el conurbano bonaerense. Según el relevamiento del Centro de Estudios de la Ciudad y la Fundación Friedrich Ebert, la tasa promedio de mora en la provincia llega al 20,17%, con $6,49 billones de deuda impaga y 1,84 millones de personas en esa situación. En el AMBA, varios municipios superan ampliamente ese promedio. José C. Paz encabeza el ranking con 32,86%, seguido por Presidente Perón (32,73%) y Florencio Varela (32,48%).

El problema se concentra especialmente entre los más jóvenes. En José C. Paz, por ejemplo, el 46,17% de las personas de hasta 25 años registra algún nivel de mora, mientras que entre quienes tienen entre 26 y 35 años llega al 42,40%. A nivel general, otro relevamiento ubica a los menores de 25 años como el grupo con mayor tasa de morosidad y señala que las billeteras digitales concentran una parte creciente de las deudas de los jóvenes.

El crédito otorgado por fuera de la banca tradicional aparece entre los principales focos de incumplimiento. Las billeteras virtuales concentran el 31% del monto que cayó en mora, pese a representar apenas el 14,1% del crédito a las familias. Los préstamos digitales, además, pueden alcanzar costos financieros superiores al 1.000% anual. En paralelo, entre los jóvenes creció el uso de billeteras para acceder a plataformas de apuestas deportivas y casinos virtuales, un fenómeno que también encendió alertas por el avance de la ludopatía juvenil.

Frente a este escenario, el Gobierno nacional sostiene que la solución debe quedar en manos del mercado. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que algunas billeteras virtuales cobran tasas “abusivas”, de entre 400% y 700%, pero descartó una intervención estatal porque considera que se trata de un problema “entre privados”. La estrategia oficial apunta a que bancos y entidades refinancien las deudas y a que la competencia reduzca las tasas, mientras el Estado evita intervenir directamente.