Mientras el Gobierno impulsa la participación privada por hasta 30 años, en el ámbito local buscan un uso educativo para el histórico complejo turístico.
El futuro del complejo hotelero de Chapadmalal sumó un nuevo capítulo de tensión política. Mientras el Gobierno nacional avanza con un esquema de concesión a privados que podría extenderse por tres décadas, desde el Concejo Deliberante de General Pueyrredón surgió una propuesta alternativa para transformar el predio en un campus universitario.
La iniciativa oficial apunta a licitar y concesionar las instalaciones con el objetivo de atraer inversiones y reducir el costo de mantenimiento estatal. En esa línea, ya se dieron pasos administrativos y definiciones públicas que confirman la intención de transferir la gestión al sector privado, en el marco de una política más amplia de retiro del Estado en actividades turísticas.
En paralelo, concejales locales impulsan un proyecto para que el complejo sea destinado a fines educativos, con la creación de un polo universitario que amplíe la oferta académica en la zona. La propuesta se presenta como una alternativa de uso público que preserve el carácter social del predio, históricamente vinculado al acceso al turismo para sectores populares.
El complejo, creado a mediados del siglo XX como emblema del turismo social, permanece actualmente sin actividad y bajo la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, organismo que tiene la facultad de definir su destino final.
En ese contexto, la disputa combina intereses económicos, definiciones políticas y modelos de gestión sobre un patrimonio emblemático, cuyo futuro aún no tiene resolución definitiva.











