La automotriz avanzará con retiros voluntarios y ajustará su producción en medio de la caída de la demanda. El caso se suma a una seguidilla de recortes y cierres que golpean al entramado industrial bonaerense.
La planta de Peugeot en El Palomar, operada por el grupo Stellantis, avanzará con la eliminación de uno de sus turnos de producción y la implementación de un plan de retiros voluntarios. La decisión, ya comunicada a los trabajadores, forma parte de un proceso de ajuste ante la caída de la demanda regional y un escenario adverso para la industria automotriz.
La fábrica, que emplea a unos 2.500 operarios, venía registrando interrupciones productivas en los últimos meses, con paradas temporales, adelanto de vacaciones y suspensiones. Según la empresa, el objetivo es “reacomodar” el volumen de producción a las condiciones actuales del mercado, especialmente por la baja en exportaciones a Brasil y el avance de vehículos importados en el mercado interno.
El ajuste en El Palomar se da en un contexto más amplio de deterioro industrial. En el sector automotor, la producción acumula varios meses de caída, mientras que otras terminales y autopartistas también reducen turnos, frenan líneas o negocian esquemas de suspensiones. A esto se suman casos en distintos rubros donde empresas optan por achicar estructuras, ofrecer retiros voluntarios o directamente cerrar plantas ante la caída del consumo y la apertura de importaciones.
En paralelo, proveedores de la cadena automotriz ya advierten por el impacto indirecto de la medida, con menor actividad y riesgo de nuevos recortes. En ese marco, crece la preocupación en polos industriales del conurbano bonaerense, donde la pérdida de empleo registrado comienza a replicarse en distintos sectores, configurando un escenario de incertidumbre para miles de trabajadores.











