La empresa activó retiros voluntarios y ajusta su producción ante un desplome de ventas y mayor ingreso de importaciones.
La Cervecería y Maltería Quilmes informó un plan de reducción de personal en su planta industrial de Zárate (Provincia de Buenos Aires), donde produce la cerveza Corona, en respuesta a la caída persistente del consumo interno y la fuerte competencia de productos importados.
La fábrica, inaugurada en 2020 con una inversión de unos $5.000 millones y una dotación inicial de 260 trabajadores, atraviesa una reestructuración que llevará la cantidad de empleados a aproximadamente 80, frente a los cerca de 140 con los que contaba hasta ahora. El ajuste se realiza mediante un esquema de retiros voluntarios acordado con el gremio cervecero.
Fuentes gremiales consultadas por medios locales señalaron que la medida responde a una caída de ventas que rondó el 45 % en 2025 y a un crecimiento de las importaciones de cerveza superior al 290 % en el primer trimestre del año pasado, según datos oficiales. En la planta también se reducirá la operación a un solo turno, centrado en el envasado en botellas de vidrio no retornables.
Desde el sindicato advirtieron que el plan de retiros voluntarios se activó ante la posibilidad de una paralización total de la producción, y destacaron el impacto de la retracción del mercado sobre la industria cervecera local. La reducción de personal afecta directamente a la economía laboral de Zárate y se inserta en un contexto más amplio de ajuste industrial en sectores golpeados por la caída del consumo masivo y la apertura comercial.











