Miles de vecinos coparon los principales centros urbanos del Gran Buenos Aires para celebrar el triunfo ante Inglaterra y el pase a la final del Mundial 2026. Morón, Quilmes, San Justo, Lomas de Zamora y Avellaneda concentraron algunas de las mayores convocatorias.
La clasificación de la Selección argentina a la final de la Copa del Mundo desató una multitudinaria celebración en distintos puntos del conurbano bonaerense. Apenas terminó el partido ante Inglaterra, miles de personas se congregaron en plazas, avenidas y centros comerciales para festejar el triunfo que depositó al equipo de Lionel Scaloni en la definición frente a España. La euforia también se replicó en ciudades del interior bonaerense y en la capital provincial.
En la zona oeste, la plaza San Martín de Morón y los alrededores de la estación fueron uno de los principales puntos de encuentro, mientras que en La Matanza la concentración más importante se registró en San Justo, sobre la plaza General San Martín y las avenidas cercanas. También hubo importantes caravanas en Ramos Mejía y en el centro de Castelar. En el sur del conurbano, miles de personas se reunieron en la plaza Conesa de Quilmes, la Ribera y distintos puntos de San Francisco Solano, escenarios habituales de los festejos futboleros.
Lomas de Zamora, Avellaneda y Lanús también vivieron celebraciones masivas, con familias enteras, banderas argentinas y cortes espontáneos de tránsito. Los cánticos contra Inglaterra y las referencias a la cuestión Malvinas atravesaron buena parte de los festejos, que se extendieron hasta la madrugada en numerosos municipios del Gran Buenos Aires.
Aunque la jornada transcurrió mayormente sin inconvenientes en el conurbano, se registraron algunos incidentes aislados y operativos policiales preventivos. En redes sociales circularon imágenes de disturbios y detenciones en distintos puntos del Área Metropolitana, mientras que en celebraciones anteriores ya se habían producido enfrentamientos y arrestos durante los festejos mundialistas. En la Ciudad de Buenos Aires, las fuerzas de seguridad mantuvieron un fuerte despliegue para evitar desbordes como los ocurridos días atrás en el Obelisco, donde hubo detenidos y personas heridas.
Con la final del domingo cada vez más cerca, varios municipios ya analizan reforzar los operativos y habilitar pantallas gigantes para seguir el partido que podría darle a la Argentina su cuarta estrella mundial.











