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Política

Un chat filtrado del sabbatellismo expuso el clima interno de Nuevo Encuentro en Morón

3 marzo, 2026

Capturas de un grupo de Nuevo Encuentro circularon en plena apertura de sesiones y dejaron al descubierto críticas, ironías y un espacio cada vez más reducido que sobrevive entre mateadas y comentarios de WhatsApp.

La apertura de sesiones en Morón sumó un condimento inesperado. Mientras el intendente Lucas Ghi exponía su balance de gestión y trazaba el rumbo político del año, comenzaron a circular capturas de un grupo de WhatsApp identificado como “Mesa Ejecutiva NE Morón”, vinculado al sabbatelismo local. El contenido mostró un clima más cercano al sarcasmo que al acompañamiento.

“Qué desastre por dios”, escribió Celeste Conde. “Lo tuvo q nombrar a Martín”, respondió Sol, en referencia a la mención que el jefe comunal hizo de Martín Sabbatella. Más tarde, Fernando Torrillate ironizó: “Rapidito y le clavó un Tagliaferro arriba para que no se notara”. Otra participante admitió que no sabía “si estar contenta por no escucharlo más o quedarse con la intriga de ver cuántas boludeces más dice”. Todo ocurría en simultáneo con el discurso institucional.

El sabbatelismo, que durante años gobernó el distrito, atraviesa una etapa de repliegue. Sin control del Ejecutivo local ni estructura provincial, el espacio quedó reducido a un núcleo militante que intenta sostener visibilidad con actividades territoriales. “Hoy son un grupo chico, muy cerrado”, describe un referente del peronismo moronense. Otro agrega: “Organizan mateadas, plenarios, reuniones internas… gestión, ninguna”. Un tercer dirigente, con menos diplomacia, resume: “No tienen municipio ni provincia, entonces la política la hacen en el chat”.

La filtración del grupo dejó incomodidad puertas adentro. “No es el contenido lo que sorprende, es que haya salido”, admite un dirigente que conoce la dinámica del espacio. Otro sostiene que “cuando un grupo es tan chico, cualquier ruido se amplifica”. En un distrito donde la interna entre Ghi y Sabbatella viene escalando desde hace tiempo, la exposición pública de conversaciones privadas agrega tensión a una relación ya desgastada.

El episodio, que empezó como un comentario digital paralelo al discurso, terminó convirtiéndose en un síntoma político. En Morón, el sabbatelismo ya no discute desde el poder sino desde la periferia. Y cuando la rosca se vuelve más intensa que la gestión, hasta un chat puede transformarse en noticia.

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